
La Radi ya no veía, ya no se movía, sólo respiraba pesadamente. Toda la familia vio cómo la salud de la mascota más especial iba menguando día a día. Pero sólo a Juan -quien la adoptó y la rescató de la calle- verdaderamente le dolía ver tan mal a la perrita que, al principio, conocimos flaca flaca, cómo si fuera una radiografía andante (de allí la Radi).
Según rememoro fue un domingo cuando me pediste ayuda para llevar a la perra al veterinario, pues no te atrevías a cargarla solo por el temor de lastimar al animal que llevaba años en la familia y que se mudo con tus papas y tu hermana del Olivar a la colonia Presidentes. Nos encontramos y me dijiste que la Radi estaba muy mal, que al parecer ya no había esperanza para ella. Me quedé mudo, triste. Esa perrita agonizante, víctima de los tantos años que vivió, después de tantas camadas de cachorros que vendías con Beto, Vicente, Marcos y el Uvas en los tianguis, se convirtió en un miembro más de tu casa, de nosotros. Siempre recibía con gusto a las visitas y ahuyentaba a los extraños. La decisión de sacrificarla se hizo extremadamente difícil, pero la tomaste. Cargamos a la Radi, la subimos a tu Brasilia convertible hecha a tu diseño y gusto y la llevamos al centro social de la colonia Golondrinas. El veterinario nos dijo que la perra ya estaba muy vieja y que estaba sufriendo, eso sólo reafirmó tu idea de sacrificarla para terminar con su agonía. "Está bien, inyéctela" recuerdo le dijiste al experto en animales. Todo pasó rápido. La Radi jadeo un poco y dejó de respirar. Ambos lloramos. "Se nos salieron las de cocodrilo" platicabas después cuando contabas la anécdota con una sonrisa melancólica.
Hoy, que nos quema tu muerte, que nos hiere tu ausencia, pienso que tu alma estaba enferma como lo estaba en aquel entonces la Radi. Tu esencia estaba ciega, ya no se movía y respiraba pesadamente. Pero en lugar de llamarme o llamar a alguien de tus ceranos, decidiste cargar solo con tu dolor para llevarlo a sacrificar sumergiéndolo en alcohol. Y nos agarraste por sorpresa, como era tu santa costumbre: ya fuera para jugarnos una broma, para agarrar a madrazos al cabrón que intentara lastimar a alguno de tus primos o para ir corriendo cuando chocaras tu troca o tu brasilia o el carro en turno de tu uso. Eso sí, siempre nos fuiste leal, siempre nos cuidaste, siempre te importó nuestro bienestar.
Joe, no puedo dejar de pensar que quizá te dejamos solo en tu infierno, que necesitabas más que un regaño o una llamada de atención para que dejaras de chupar para siempre porque todos sabíamos el efecto venenoso del vino en tu cuerpo y mente. De hecho intentaste dejarlo, pero siempre regresabas a tu guarida de botellas. Pero tampoco sé si te trazaste ese maldito destino. No sé si decidiste irte así, abrazando tu gusto por cualquier bebida. Simplemente, no sé. Lo que sí sé es que me duele a madres tu ausencia. Que así, oxidado en mi escritura, me animo a relatarte el pesar que tengo y que tiene toda la familia porque ya no estás en nuestras vidas, en mi vida. Todavía no lo podemos creer. Siempre te esperamos en casa y no entendemos la obligada perpetuidad de tu ausencia. Eso porque nos faltaron historias que platicarnos, chistes que contarnos, bromas que hacernos, tacos de carnitas o de barabacoa que compartir, partidos de futbol que jugar los sábados por la mañana con el Boca Juniors, clásicos Chivas - América que ver, goles de las primeras que festejar tu y lamentar yo. Burlas para hacerte cuando las águilas lograran el triunfo sobre tu "rebaño sagrado".
Pero ahora tienes paz. Paz inalcanzable para ti en esta puta vida. Paz que nadie te podía ofrecer en este plano. Vete tranquilo primo, hermano, que cuando pase este pinche vendaval de sufrimiento inmensurable, seré más fuerte para enfrentar los sinsabores de la vida, podré ir dejando el miedo de vivir y de ser feliz, lograré aprender de tu pérdida para beneficio de la gente que me quiere, de nuestra familia y finalmente mío.
Te quiero Joe. Descansa, por fin, en paz. Y guárdame un lugarcito pa cuando me toque irme allí donde estás.








